Liberación creativa

Ya no te necesito, aguanto en el espanto, en el no sentir tu aliento, el olor dulce de tu canto.

Estás lejos de mi, arderosa, ¡tu, mi vida!, ignorando que mi vida ya no es mía, y contemplo desde fuera tu linda victoria pírrica; y me río y me río de tu conquista, ¡mi pacto homicida!.

Preexisto como tormenta de divino cáliz, muy por encima de ti, donde soy una gota solitaria, que cae y cae, envuelto entre una muchedumbre de fenómenos clónicos.

Momentáneamente, todos mis pantanos eran dorados, mi riqueza se degustaba salada; de colores, rojos apaches, blancos sin lejía; ¡sólidamente inmensos! Me faltó la nada, la pureza como ser.

Ahora desde aquí siento lo divino, soy Dios de cada gota de mi tormenta, porque soy gota y soy creador de mi mismo ser.

Y soy luz ¡procedo de un espectro de diamantes! y no soy la luz oscura y dispersa de vuestro Dios, ese sol gordo, hinchado de desidia, a quien no veis que ¡se está quemando!.

Mi haz de luz puede ser mortal y fulminante porque vuestro mundo está hecho de espejos, tan solo necesito apuntar y esperar mandarme ¡el apuntar bien!, inclinando mi bastón hacía acá, apoyándolo como base y eje en mis pies, encarándolo a la inminente y alta proyección de mi creación a la que amo tanto, y disparar.

¿Me preguntas que más soy? Soy Dios de todo lo que conoces y desconoces, soy Dios de todo lo que conozco y desconozco ¿Por qué? Porque si, esa es mi voluntad.

La Tabla Esmeralada de Hermes Trismegisto

Verdadero, sin falsedad, cierto y muy verdadero:

lo que está de abajo es como lo que está arriba,
y lo que está arriba es como lo que está abajo,
para realizar el milagro de la Cosa Unica.
Y así como todas las cosas provinieron del Uno, por mediación del Uno,
así todas las cosas nacieron de esta Unica Cosa, por adaptación.
Su padre es el Sol, su madre la Luna,
el Viento lo llevó en su vientre,
la Tierra fué su nodriza.
El Padre de toda la Perfección de todo el Mundo está aquí.
Su fuerza permanecerá íntegra aunque fuera vertida en la tierra.

Separarás la Tierra del Fuego,
lo sutil de lo grosero,
suavemente,
con mucho ingenio.

Asciende de la Tierra al Cielo,
y de nuevo desciende a la Tierra,
y recibe la fuerza de las cosas superiores y de las inferiores.

Así lograrás la gloria del Mundo entero.
Entonces toda oscuridad huirá de ti.

Aquí está la fuerza fuerte de toda fortaleza,
porque vencerá a todo lo sutil
y en todo lo sólido penetrará.

Así fue creado el Mundo.
Habrán aquí admirables adaptaciones,
cuyo modo es el que se ha dicho.

Por ésto fui llamado Hermes Tres veces Grandísimo,
poseedor de las tres partes de la filosofía de todo el Mundo.

Se completa así lo que tenía que decir de la obra del Sol.

Hermes Trismegisto

Foto: Hermes Trismegisto (mosaico de la Catedral de Siena)