Células, genes y ADN

El uso de la genética data de miles de años atrás, cuando ya en la prehistoria los seres humanos aplicaban sus intuiciones sobre los mecanismos de la herencia para la mejora en la agricultura y la ganadería. ¿Por qué los hijos se parecían a los padres? ¿Qué hacía falta para obtener más leche o más carne de los animales? ¿Cómo se podía conseguir más grano de los cereales?

Antes de que existiera una ciencia que estudiase estos fenómenos y les diera una base científica, ya se pensaba en todo ello. La ciencia que actualmente estudia todas las cuestiones relacionadas con la herencia es la genética. Ésta es la herramienta que usa la biotecnología, en combinación con conocimientos y técnicas de bioquímica, microbiología e ingeniería química, para trabajar en múltiples sectores tales como el energético, la industria alimentaria y farmacéutica o la medicina. Desde que Gregor Mendel publicara en los años 1865 y 1866 las leyes básicas de la herencia (Leyes de Mendel), que constituyen el fundamento de la genética,  hasta la actualidad, esta ciencia ha tratado de explicar los patrones de herencia, el modo en que los rasgos y las características se transmiten de generación en generación. Con el fin de acercarnos y entender mejor lo que es la genética hablaremos detalladamente de las estructuras donde está contenida la información heredable: los genes. ¿Qué son? ¿Dónde se encuentran? ¿Cuál es su función? Son preguntas a las que daremos respuesta.

Podemos distinguir en los organismos vivos varios niveles de organización. De más a menos complejos encontraríamos: los aparatos como el digestivo, en ellos encontramos los sistemas como el circulatorio o el inmunológico, pasando luego a los órganos como el corazón, formados a su vez por diferentes tipos de tejidos (epitelial, muscular, nervioso, etc) formados por millones de células. La célula es considerada la unidad morfológica y funcional de todo ser vivo. En ella encontramos tres componentes básicos : una membrana plasmática con permeabilidad selectiva que la delimita y separa del medio externo, el citoplasma donde se hayan gran cantidad de orgánulos que desempeñan diferentes funciones y el núcleo, que contiene el material genético, el ADN.

El ADN (ácido desoxirribonucleico) podría considerarse el manual de instrucciones de todos los organismos vivos e incluso de algunos virus. Este ácido nucleico es la macromolécula que contiene la información genética que se transmite entre generaciones. Las porciones o secuencias de ADN portadoras de dicha información son los genes, aunque existen otras secuencias con funciones meramente estructurales o implicadas en la regulación del empleo de esta información. El ADN es una molécula bicatenaria, es decir, formada por dos cadenas, y está localizado dentro del núcleo de nuestras células, organizado en estructuras llamadas cromosomas, que no son más que la molécula lineal de ADN asociada a proteínas que la compactan para ocupar el menor espacio posible dentro del núcleo celular. Cada cromosoma contiene entre 230 (cromosoma Y) y 3000 genes (cromosoma 1). Cuando la célula se divide, proceso llamado replicación del ADN, los cromosomas se duplican generando una copia con la misma información genética, adquiriendo así la célula hija idéntica información . El ser humano posee 46 cromosomas que se pueden agrupar en 23 pares de cromosomas ya que la mitad provenien del padre y la otra mitad de la madre. Así pues, recibimos de cada gen una copia paterna y una materna llamadas alelos.

Una vez establecido que la información genética se encuentra en los cromosomas, veamos que tipo de información contienen y como está codificada.

Hemos dicho que los genes son segmentos de ADN. Este ácido nucleico está compuesto por muchas unidades simples llamadas nucleótidos unidas entre sí. Cada nucleótido está formado por una molécula de azúcar y un grupo fosfato unidos alternativamente a lo largo de la cadena, y por una base nitrogenada que interacciona con la otra cadena de ADN en la hélice. Las cuatro bases nitrogenadas que se encuentran en el ADN son la adenina (abreviado A), citosina (C), guanina (G) y timina (T). Las podemos clasificar en dos grupos: las bases purinas (adenina y guanina) formadas por dos anillos unidos entre sí, y las bases pirimidinas (citosina y timina) con un solo anillo. En los ácidos nucleicos existe una quinta base, de naturaleza pirimidina, denominada uracilo (U) que ocupa el lugar de la timina en el ARN, ácido nucleico del que hablaremos más adelante.

Los nucleótidos (base nitrogenada + azúcar + fosfato) se enlazan para formar los ácidos nucleicos o polinucleótidos. Anteriormente hemos mencionado que el ADN es una molécula bicatenaria. Pues bien, la doble hélice de ADN se mantiene estable mediante la formación de unos enlaces entre las bases asociadas a cada una de las dos hebras llamados puentes de hidrógeno. Cada tipo de base en una hebra forma un enlace únicamente con un tipo de base en la otra hebra, esto se denomina “complementariedad de las bases”. De este modo, en el ADN sólo encontramos enlazados los pares A-T, mediante dos puentes de hidrógeno, y C-G, mediante tres puentes de hidrógeno, siendo la unión C-G más estable que la unión A-T.

El diferente orden secuencial que estas cuatro bases (A,T,C,G) pueden tener a lo largo de la cadena determinan el mensaje o información genética que contiene. A modo de símil, en un libro, el diferente orden de las letras dentro de las palabras y éstas a su vez en las frases determinarán el significado de la información que el lector recibirá. La secuencia de nucleótidos (palabra) que forma un gen (libro) es transcrita a una molécula mensajera, el ARNm (ácido ribonucleico mensajero) en un proceso llamado transcripción. El ARNm será el encargado de transportar la información genética desde el núcleo hasta el citoplasma donde le esperara toda la maquinaria de la célula capaz de interpretar esa información y obtener de ella una proteína que son el producto final de la información genética y las encargadas de llevar a cabo las funciones contenidas en el material genético. La traducción es el proceso de obtención de las proteínas a partir de la secuencia de nucleótidos y tiene lugar en los ribosomas, pequeños orgánulos que encontramos en el citoplasma celular.

El esquema siguiente se conoce como Dogma central de la Biología Molecular y muestra como fluye la información desde el ADN hasta las proteínas. Cabe decir que esta propuesta inicial de Francis Crick (en 1970) fue parcialmente modificada más adelante integrando en él otros sistemas observados en microorganismos.

Pero, ¿cómo a partir de una secuencia de nucleótidos los ribosomas son capaces de sintetizar proteínas? Esto es gracias a la existencia del código genético. El código genético es la regla de correspondencia entre la serie de nucleótidos en que se basan los ácidos nucleicos y las series de aminoácidos en que se basan las proteínas. Cada tres nucleótidos de la cadena de ARN forman una unidad funcional llamada codón. En total existen 64 codones distintos, de los que 61 se traducirán a un aminoácido concreto y 3 de ellos son una señal de que la traducción a proteína ha finalizado. Cada uno de los 61 codones diferentes codifican para uno de los 20 aminoácidos que componen las proteínas. Esto implica que el código sea redundante, varios codones darán lugar al mismo aminoácido; por este motivo se le atribuye el poco halagador adjetivo de código degenerado.

El proceso de traducción, como ya hemos dicho, se da en los ribosomas. Éstos recibirán la molécula de ARNm y leerán sus nucleótidos de tres en tres (cada codón són tres nucleótidos) colocando para cada triplete el aminoácido correspondiente. El conjunto de todos los aminoácidos de una molécula de ARNm traducida derivará en una proteína concreta.

 

Cada molécula de ARNm dará lugar a una proteína encargada de llevar a cabo una o  varias funciones. Según la necesidad de nuestro organismo se sintetizarán unas proteínas u otras, todo ello regulado mediante señales o factores externos dirigidos a los genes que codifican la información para la formación de dichas proteínas.

Autora: Raquel Puig-Pey Comas

Autora: Raquel Puig-Pey Comas

El triángulo del amor, una teoría de Robert J. Sternberg

A) Teoría General

Tres componentes juegan un papel clave en el amor:

1- La intimidad

2- La pasión

3- El compromiso-decisión

triángulo del amor-Sobre la teoría:

a-Hay otros componentes, como la comunicación, y que forman parte de estos componentes «principales»

b-Esta división es muy útil

c-Está más allá del contexto social y cultural

d-Los tres componentes parecen ser distintos (no se implican necesariamente como sí ocurriría con la comunicación)

e-Otros autores concluyen lo mismo en esencia

B) Sobre cada uno de los componentes:

1- Intimidad

1.1. Definición: «se refiere a aquellos sentimientos dentro de una relación que promueven el acercamiento, el vínculo y la conexión»

1.2. Incluye diez elementos (hablamos de intimidad cuando se presenta una cantidad suficiente de estos elementos)

  1. Deseo de promover el bienestar de la persona amada.
  2. Sentimiento de felicidad junto a la persona amada
  3. Gran respeto por el ser amado
  4. Capacidad de contar con la persona amada en momentos de necesidad
  5. Entendimiento mutuo con la persona amada
  6. Entrega de uno mismo y de sus posesiones a la persona amada
  7. Recepción de apoyo emocional por parte de la persona amada
  8. Entrega de apoyo emocional a la persona amada
  9. Comunicación íntima con la persona amada
  10. Valoración de la persona amada

1.3. Génesis: Autoexposición como inicio de la intimidad. Derribar muros. Esto contribuye a que el otro también se autoexponga.

1.4. Peligros: sentimientos respecto a ser una persona independiente y autónoma. Esto implica la búsqueda de un equilibrio entre intimidad y autonomía.

2-Pasión

2.1. Definición: «estado de intenso deseo de unión con el otro» (Elaine Hatfield y William Walster)

2.2. Propiedades:

  1. Expresión de deseos y necesidades
  2. No es necesariamente sexual
  3. Pueden haber otras necesidades como el sentimiento de pertenencia, la sumisión (por educación hay mujeres que han identificado el amor con la subyugación).
  4. Prospera en base al refuerzo intermitente: “recompensa periódica, a veces aleatoria, de una determinada respuesta a un estímulo” Es más probable que uno pierda interés o deseo por una cosa, y que se aburra, si siempre logra una recompensa cuando la consigue, que si a veces la logra y a veces no. También, a veces, es mejor desear que lograr. Por otro lado, si alguien no lograra nunca lo que desea se frustraría y la pasión se acabaría
  5. Se alimenta de la intimidad (y viceversa). Aunque a veces se oponen (por ejemplo, con una prostituta, o por la creencia de que la intimidad interfiere en la satisfacción sexual)

3- Decisión / Compromiso

3.1. Dos aspectos (que no se implican necesariamente)

  • A corto plazo: decisión de amar a otra persona
  • A largo plazo: compromiso de mantener ese amor

3.2. Propiedades.

  • Es lo que mantiene la relación cuando se dan los casi inevitablemente altibajos
  • Hay implícito o explícito un objetivo que marca el fin del compromiso. Pueden tenerse distintos conceptos del fin de este contrato (desamor, fin de la vida, etc.)
  • Compromiso con una persona no implica el compromiso con el tipo de relación

B) Propiedades del triángulo

1- Tabla:

prop

2- Tipos de amor y subtipos

2.1 Sólo…

Intimidad:  amor amigo

Pasión:  amor insensato

Decisión-compromiso:  amor vacío

2.2 Combinación doble de…

Intimidad + Pasión :  amor romántico

Intimidad + Compromiso:  amor y compañerismo

Pasión + Compromiso:  amor vano

2.3. Combinación triple de…

Intimidad + Pasión + Compromiso:  amor consumado

2.4. Ausencia de los tres componentes:  El no-amor.

3- Diferentes cursos de la intimidad, la pasión y el compromiso (en la relación).

El curso de la intimidad en función a la duración de la relación

el curso de la pasión en función a la duración de la relación

-el curso del compromiso en función a la duración de la relación

4- La Geometría del triángulo del amor

4.1. Cantidad de amor y formas del tríangulo:

area del triángulo como índice de la magnitud del amor

forma del triángulo en función del tipo de amor

4.2. Compromiso.

-Relaciones entre los niveles reales e ideales de compromiso:

relaciones entre los niveles reales e ideales de compromiso

-Relaciones entre el grado de compromiso de dos individuos en una relación:

relaciones entre el grado de compromiso de dos individuos en una relación

«El triángulo del amor. Intimidad, pasión y compromiso», Robert J. Sternber. Ed. Paidós.

Algunos riesgos de la Biotecnología y la Nanotecnología

«El error más común (en pronóstico tecnológico) es el del entusiasta que es tan optimista sobre un nuevo desarrollo que descuida los constreñimientos sociales, económicos, y políticos, y anticipa la llegada de una tecnología antes de que ocurra … esto se complementa con un segundo error: pasar por alto los efectos colaterales de la nueva tecnología. (Coates, 1998)


(…)


Fue hace más de veinte años que fui el co-autor, con Ted Howard, de un libro titulado Who Should Play God?. En ese libro escribimos sobre las promesas y los peligros de una nueva tecnología de la que poca gente había oído hablar, la ingeniería genética. Al discutir sobre las muchas ventajas que resultarían de la nueva ciencia, también advertimos sobre los peligros que pueden acompañar a la revolución tecnológica. También expresamos la preocupación por el aumento en la comercialización de la reserva de genes de la Tierra en manos de firmas farmacéuticas, químicas, y de la biotecnología, y de las preguntas planteadas sobre los impactos potencialmente devastadores a largo plazo como consecuencia de liberar organismos genéticamente modificados al medioambiente. (Jeremy Rifkin, 1998)


(…)


Los genetistas han relacionado la aparición de bacterias patógenas y de la resistencia antibiótica a la transferencia del material genético entre los organismos y la especie, a que los expertos se refieren como transferencia génica horizontal. Los estudios de laboratorio demuestran que los organismos genéticamente modificados (OGM) aumentan la variedad de ADN disponible de las bacterias para transferir o para superar rasgos, incluyendo los perjudiciales, desde un organismo al siguiente, o a partir de una especie a la siguiente (Ho, 2001:45). Esto sucede con la infección de los virus, sobre pedazos de ADN tomados de elementos del ambiente, o acoplándose entre especies sin relación. Los expertos han identificado la transferencia horizontal genética como la causa del desarrollo de cepas resistentes a antibióticos responsables de brotes de cólera en la India en 1992, de la epidemia de estreptococo en Tayside, Inglaterra, en 1993, y del brote del E. coli en Escocia en 1995 (Ho, 1997). Dos cepas de E. coli, que fueron aisladas en una sala de trasplante en Cambridge, en Inglaterra en 1993, eran resistentes a 21 de los 22 antibióticos comunes (Ho, 1997). De hecho, las enfermedades tales como la tuberculosis, el cólera, la malaria, la difteria, y la meningitis, que se pensaba que estaban bajo control, están resurgiendo por todo el mundo; muchas de ellas se cree que son resistentes a los antibióticos. Finalmente, la Organización Mundial de la Salud divulga que por lo menos 30 nuevas enfermedades, incluyendo SIDA, Ébola, y la hepatitis C, han surgido durante los últimos 25 años y están ligadas a los efectos negativos de la transferencia horizontal genética, la técnica principal utilizada en la ingeniería genética (Ho, 1997).


(…)


Dentro de algunas décadas, las máquinas auto-replicantes tendrán el potencial de producir efectos catastróficos sobre las comunidades humanas y el medio ambiente. La combinación de seres vivos o inanimados auto-replicantes salvajes y de automutaciones no anticipadas puede producir un accidente que destruya la biosfera. Esto podría suceder o por accidente, o de forma más funesta y malévola, podría iniciarse de forma consciente, Joy pone el ejemplo de una mente criminal que crea ‘agentes patógenos diseñadores’, algo que podía ser posible en los próximos 20 o 30 años, según los investigadores de este campo. Una enfermedad así, no sería enteramente biológica o mecánica, sino una combinación de las dos. Especialistas en este campo se refieren a los peligros de la auto-replicación como el problema de la «plaga gris». Drexler describe el problema:
«Los replicantes peligrosos podrían fácilmente ser demasiado resistentes, pequeños, y de rápida expansión -al menos si no estuviéramos preparados. Tenemos bastantes problemas controlando virus y gusanos. Entre los expertos en nanotecnología, esta amenaza es conocida como el problema de la ‘plaga gris’. Aunque las masas de replicantes incontrolados no necesitan ser grises o plagas, el término ‘plaga gris’ acentúa que los replicantes capaces de suprimir vida pueden ser menos inspiradores que una sola especie de maleza. Pueden ser ‘superiores’ en sentido evolutivo, pero esto no los hace necesariamente valiosos. – la amenaza de ‘plaga gris’ muestra una cosa perfectamente evidente: no podemos permitirnos ciertos tipos de accidentes con los ensambladores de replicantes». (Drexler, 198c: 173)


Los peligros de la rápida replicación y proliferación no se limitan a la nanotecnología. Como Ho expone:
<<El lanzamiento en masa de organismos transgénicos es… peor que las armas nucleares o los desechos radioactivos, los genes pueden replicarse indefinidamente, separarse y recombinarse. Puede todavía haber suficiente tiempo para evitar que los sueños de la industria se conviertan en pesadillas… – antes de que se alcance el nivel de fusión genética crítica>>. (Ho, 1997)»

Evan, W. M. y Manion, M. (2000) «Three Industrial Revolutions and Beyond» en Minding the Machine: Preventing Technological Disasters, Manion Upper Saddle River, NJ: Prentice Hall, Cap. 6.