Propiedades de la luz

1- Es radiación electromagnética. Decimos que es luz cuando esta radiación es visible.

2- Es el fenómeno más veloz conocido (299.792,458 km/s en el vacío). De encontrarse un fenómeno más veloz, violaría la teoría de la relatividad de Einstein.

3- Es energía. E, que transporta una onda electromagnética, o el fotón correspondiente, és E = hc, donde h és una constante (la constante de Planck, h = 6,62 10–34 J/s) y c la velocidad de la luz. Por tanto, un fotón transporta una cantidad pequeña pero finita de energía y, en consecuencia, para una determinada longitud de onda no se puede transportar cualquier cantidad de energía sino sólo múltiples de esta energía mínima.

4- Es dual. Es a la vez onda y partícula. Esto quiere decir que se utilizan dos modelos para explicarlo: el ondulatorio y el corpuscular. En el primero se interpreta como una onda compuesta por un campo eléctrico y un campo magnético oscilantes, asociados perpendicularmente entre sí y respecto a la dirección de propagación de la misma onda, y que fluctúan con una cierta frecuencia. En el segundo modelo la luz se imagina como un chorro de partículas sin masa, los fotones, formados por pequeños paquetes de energía. Una ventaja del primer modelo es que explica fenómenos luminosos como las interferencias y una ventaja del segundo es que explica el efecto fotoeléctrico.

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Evolución humana: desarrollo del lenguaje metafórico y control de instintos

La sofisticación o redimensionalidad de las necesidades humanas (más info aquí) sofisticaron la propia conducta humana así como su morfología cerebral. Dichas nuevas exigencias provenían de la cultura y fueron las responsables del surgimiento del lenguaje y el control de los propios instintos.

Lenguaje metafórico

Sobre el lenguaje hay hallazgos importantes que constatan su aparición en tiempos primigenios de la evolución humana. Esto se ha mostrado en el desarrollo de la área de Broca y Wernicke visto en las cavidades craneales de los fósiles (más info aquí). El desarrollo del pensamiento simbólico representaba el desarrollo de la capacidad abstractiva la cual es condición de posibilidad para la producción de conceptos (más info aquí).

Evidentemente, en un principio cabe suponer que nuestros ancestros no poseían la finura para diferenciar diferentes niveles de abstracción y que no eran conscientes de la naturaleza del propio lenguaje y, por lo tanto, podemos afirmar que su inmadurez simbólica se reflejó en su forma de modelar la vida. La religión y el mito se presentan así como el fruto de un estadio primero de confusión epistemológica. Incluso hoy en día, aunque guardando las distancias, nos cuesta movernos ágilmente por los diferentes niveles de abstracción. Y es que una de las reflexiones que marcará la diferencia en ulteriores reflexiones de este blog es que todavía arrastramos el pensamiento simbólico más primitivo: el metafórico.

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¿Cómo entender la vida?

Como es consabido, preguntarse seriamente por la vida (biológica) es una de las preguntas más inquietantes y difíciles de, valga la redundancia, la vida. En el post de esta semana abordaremos desde varios frentes la intrincada cuestión de la definición de la vida:

1-     El abordaje fisiológico

La vida se entiende como aquello que hace determinados procesos. Así, podemos identificar multitud de seres que realizan funciones como la ingestión, el metabolismo, la excreción, la respiración, la reproducción, etc.

PROBLEMA: un automóvil también realiza estos procesos.

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Dimorfismo sexual

Podcast 

En el siguiente episodio exploraremos acerca de la diferencias que podemos encontrar entre hombres y mujeres. Y más concretamente nos centraremos en analizar las diferencias sexuales, tanto biológicas como en las estrategias de reproducción, a la vez que exploraremos, desde la Psicología Evolucionista, sus repercusiones psicológicas y sociales.

Desglose del podcast:

2:30 Enfoque desde la psicología evolucionista. Reflexiones acerca lo biológico y cultura.
4:10 Qué define ser hombre o mujer. Sexo biológico y género.
7:40 Diferencias biológicas. Dimorfismo sexual. Gónadas. Diferencias sexuales secundarias. Hormonas. Cerebro.
15:00 Relación de lo biológico con lo cultural. Estrategias reproductivas en función de la naturaleza de las gametas de cada sexo. Competitividad y selección sexual. Poligamia. Monogamia e infidelidad.
23:00 Nacimiento y evolución de la sociedad. Hombres en los extremos. Mujeres protegidas. Diferenciación y normalidad. Relaciones cercanas e íntimas o amplias y superficiales. Poder y jerarquías de dominancia.
35:00 Correlaciones con lo psicológico. Lenguaje, inteligencia espacial, cociente intelectual, creatividad, emotividad, agresividad, justicia.

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Algunos efectos contraproducentes de pertenecer a un grupo para la creatividad intelectual

Sabemos que pertenecer a un grupo implica compartir creencias, no necesariamente religiosas, sino también filosóficas o sobre el mundo cotidiano. Es decir, las creencias pueden ser entendidas como juicios que tenemos instalados en el inconsciente y que determinan lo que valoramos como relevante. Así por ejemplo, un departamento en la universidad de filosofía, típicamente de pensamiento continental, compartirá la creencia del relativismo epistémico mientras que otro departamento, más analítico, compartirá el supuesto del realismo epistémico. Ambos departamentos tendrán buenos argumentos racionales para defender sus posiciones sin embargo al final habrán enunciados que a unos les parecerán evidentes, tomados como supuestos simplemente, mientras que otros los rechazarán. Uno de los objetivos de este post (y próximos) es dar una solución paliativa a esta situación que cualquier escéptico o relativista aprovecharía a su favor. Sin embargo, es necesario comprender el poder de las creencias para poder “combatirlas”. Para ello utilizaremos los casos más reveladores y que encontraremos en la fe religiosa (pues entiéndase la fe como una expresión extrema de las creencias).

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Evolución humana y sociedad: la multidimensionalidad de las necesidades humanas

Partiendo del post pasado sobre evolución humana, es fundamental para el fin de este post comprender hasta qué profundidades el comportamiento humano (así como los contextos socio-culturales donde se produce conocimiento) está estimulado por necesidades (y actividades) primitivas que tienen como objetivo:

  • sentirse seguros, obtener comida y sexo.
  • Aumentar y mantener un grado satisfactorio de dominancia, posesión y territorialidad.
  • Sentirse en cooperación, poder compartir, sentir compasión, ser solidarios.
  • Establecer una familia.
  • Seguir y respetar una ética.

Es muy cierto que la cultura[1] nos ha hecho mucho más complejos y, por lo tanto, necesidades profundas como la seguridad no se basan ya sólo en el sobrevivir y no ser agredidos físicamente sino que la sensación de seguridad se ha vuelto más exigente y variable. Y  así con el resto de necesidades.

Por estar inmersos en una cultura -y para tener éxito en ella- nos vemos sometidos a la exigencia de conseguir objetivos que no son sólo los de nuestros ancestros (que también). Ahora necesitamos, además, un buen trabajo, estabilidad económica, conocimientos, vivencias, etc., es decir, cubrir más necesidades/conseguir más objetivos. Las necesidades se han redimensionado en la medida que el ser humano ha evolucionado, se ha redimensionalizado:

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¿Qué es la ciencia?

El proceso de abstracción nos daba una base epistemológica para comprender, por ejemplo, cómo formamos conceptos para comprender el mundo. Ahora lo que nos importa es el proceso por el cual producimos conocimiento lo suficientemente riguroso y seguro como para llamarlo científico y así entenderlo como un conocimiento objetivo o, si los argumentos en contra del escepticismo no fueran convincentes, lo menos subjetivo y más seguro posible.

El primer paso de este proceso es conocer el propio paradigma. Es decir participar en sus supuestos generales y metafísicos, leyes, problemas y tecnología. Todo ello, pues, supone un capital cultural que margina de entrada todos aquellos movimientos intelectuales que pretenden revolucionar desde la nada. Además, dado que el científico revolucionario debe conocer toda la estructura que conforma su paradigma esto incluye también dimensiones culturales y personales como son las creencias típicas de su tiempo y su relación con ellas.

El segundo paso es experimentar el mundo[1]. Es decir, observar, medir, constatar lo que ocurre efectivamente en el mundo real. Y esto no supone hacerlo como decíamos en el proceso de abstracción sino que aquí se toman las precauciones típicas del método inductivo.

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Vivir en sociedad: un contratiempo para la creatividad y la objetividad

«Lo que consideramos evidente depende y tiene demasiado que ver con nuestra educación, nuestros prejuicios y nuestra cultura para ser una base fiable de lo que es razonable»

A. Chalmers

En este post exploraremos la relación entre conocimiento (supuestamente objetivo) y la vida humana en sociedad. En posts anteriores hemos visto que estamos lejos de ser personas netamente racionales puesto que conservamos nuestra animalidad hasta en aquellas circunstancias que parecerían puramente racionales. Ahora veremos que nuestra pretendida libertad a la hora de juzgar el mundo está limitada por algunos efectos negativos de vivir en sociedad. El científico revolucionario tendrá que ser capaz de estar por encima de la presiones de grupo lo que esto se traducirá en, por ejemplo, no necesitar depositar su confianza en manos ajenas. ¿Un buen ejemplo?  Copérnico.

Y es que en el día a día vivimos con otras personas en una gran superestructura que llamamos sociedad. De la misma forma que en los grupos de primates hay jerarquías y, por lo tanto, estatus (a respetar o desafiar), a nosotros nos pasa exactamente lo mismo: vivimos con otros siempre en severa jerarquía donde el dominante lo defino, muy cercano a Hobbes y Weber, como aquel que garantiza la “seguridad” de un “territorio” al persuadir a la mayoría de estar por encima de sus competidores. Dada la multidimensionalidad de la vida humana ahora el dominante no es el más fuerte sino que ahora la ansiada sensación de seguridad la transmite también el dinero, la inteligencia, el poder político… y lo que nos interesa, el conocimiento.[1] Así pues, el conocimiento científico, entendido éste como producto socio-cultural por consenso entre expertos, también implicará una estricta jerarquía con dominantes respetados (reconocidos e incuestionados) que liderarán la compleja estructura del paradigma imperante.

Así, defenderé la hipótesis de que un científico excelente y revolucionario (en este post me referiré a los intelectuales en general) se verá limitado, incluso perjudicado, por determinadas prácticas típicamente sociales como es la práctica investigadora en equipo. Para empezar, el desafío al dominante implicaría la osadía de socavar la seguridad intelectual de todo un colectivo lo que es violento en sí. Por ello, de pertenecer a este colectivo (de una forma más o menos íntima) este desafío supondría el gran inconveniente de producir la incomodidad de aquellos que uno considera sus colegas (y, en cierta manera, sus iguales). Así pues, ¿Hasta qué punto el inconsciente no conduciría al individuo perteneciente a un colectivo a conclusiones que pudieran perjudicar, por ejemplo, el seguir sintiéndose seguro intelectualmente o socialmente? Más adelante leeremos en Collins otra gran desventaja de pertenecer íntimamente a un grupo y es que el individuo tiende a adoptar el pensamiento del grupo (lo que podemos suponer que disminuye las probabilidades de encontrar a un intelectual creativo capaz de desafiar el paradigma dominante).

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Evolución humana: Australopithecus, Homo Habilis, Homo Erectus y Homo Neanderthalensis

Hoy analizaremos los diferentes cráneos de las especies que representan los diferentes momentos de la evolución humana. También haré algunas referencias al esqueleto postcraneal. En concreto me fijaré en aquellos rasgos que aporten información entorno a:

-El desarrollo de determinadas estructuras cerebrales (a partir de los surcos de las zonas que controlan, por ejemplo, el lenguaje, y que son visibles en los moldes endocraneales).

-El bipedismo (a partir de la posición del foramen magnum, la estructura pélvica, el pie, etc.).

-La dentición y el aparato masticatorio.

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