La autoconciencia según Hegel y la dialéctica del señor y el siervo

La naturaleza de la autoconciencia consiste en un doble sentido: primero, es en sí; segundo, es para sí. No acaba de ser hasta que se reconoce, hasta que es para sí mismo. Su unidad, pues puede no diferenciarse (son, a la vez, diferentes pero sincronizados dialécticamente: este es el doble sentido de lo diferenciado), se entiende en esta duplicación en el tiempo, pues son dos momentos, uno detrás del otro; y en el espacio, pues acontece un desdoblamiento que hace a la autoconciencia salirse de sí misma: “Para la autoconciencia hay otra autoconciencia; ésta se presenta fuera de sí” (Esto puede entenderse mejor si recordamos lo que Hegel explica cuando se refiere a Dios y a la creación del mundo, acontecimiento en el que Dios se proyecta para crear todo, con lo cual se niega a sí mismo).

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Nietzsche y el nihilismo

Influencias

Nietzsche, en 1866, entabla amistad con el Wagner de espíritu rebelde y revolucionario seguidor de Schopenhauer en filosofía.

Nietzsche en 1869 ya es catedrático extraordinario en filología clásica de la Universidad de Basilea. Vive independientemente de donde se cuece la historia. Su reacción al Siglo de las Ideologías es distante pero culturalmente activa. Desde esta distancia, denuncia y critica el nihilismo (pérdida de un sistema de valores y predominio del relativismo cultural, del “todo vale”) que sufre la Europa moderna.

Nietzsche, a parte de analizar y criticar la modernidad, propone la necesidad de un cambio. En palabras de Gonçal Mayos, en la presentación de “Nihilismo: escritos póstumos” de Nietzsche:

Evidentemente en la Europa de la segunda parte del XIX, una alternativa global al cristianismo podía ser leída como la transformación de todo y la construcción de un nuevo mundo; pero no olvidemos que esa metamorfosis universal y esa nueva posibilidad no podía recaer en una nueva religión, en otra moral, en todavía una metafísica; no podía mantener calores ascéticos o resentidos, sustituir unos ídolos por otros, continuar negando la propia vida ahora y aquí vivencialmente singular y unida a la corporalidad, etc. Es decir, no podía recaer en otra forma del nihilismo, por mucho que se alejará del cristianismo”.

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Siglo XIX: Liberalismo, Nacionalismo y Democracia

El siglo XIX es recordado como el siglo de las ideologías y ello está ligado a la Revolución Francesa y a las conquistas napoleónicas. Más tarde, con la aparición de la clase obrera, las ideologías se relacionarán con esta nueva realidad.

El conflicto más grave y profundo que sufría Francia, a poco de la revolución, era causado por el desequilibrio que había entre el desarrollo económico y la estructura social y política del Antiguo Régimen.

Después de perder Napoleón en Waterloo, en el año 1815, la coalición vencedora intentó deshacer la obra de la revolución para restablecer el Antiguo Régimen en Europa. El periodo que transcurrió entre 1815 y 1848 se conoce con el nombre de Restauración absolutista, durante la cual reinó un sistema político e ideológico creado a espaldas de la realidad que pretendía mantener el poder de unos grupos minoritarios y desfasados.

Encontramos dos ideologías contrapuestas: la ideología fruto de la oposición entre las antiguas clases dirigentes, ligada a la sociedad del Antiguo Régimen; y la nueva fuerza surgida de la Revolución industrial, que se basaba en el liberalismo y el nacionalismo. Para la primera, el objetivo supremo era evitar una segunda Revolución Francesa, o, todavía peor, una revolución europea general. Para la segunda, en cambio, se trataba de imponer, de una manera definitiva, los principios políticos y sociales de la Revolución Francesa.

Esta nueva fuerza nacía de ideas liberales y nacionalistas. ¿En qué se basaban éstas?

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Chimpancés

Introducción

Los chimpancés, cuyo nombre científico significa “viviendo el cuevas”, son primates. Éstos, los primates, aparecieron hace 60 millones de años justo cuando la extinción de los dinosaurios dejó libres muchos de los nichos ecológicos que habían estado permanentemente ocupados. Aparecieron por descendencia de un tipo de musaraña, esencialmente nocturno, pequeño y con mucho olfato, que vivió hace 65 millones de años y del que derivarían todos los mamíferos conocidos. Los primates, así pues, son uno de los muchos resultados de la expansión radial increíblemente diversa y especializada de este animal (Bramblett, 1984).

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El surgimiento de los escribas en la Antigüedad

Con las nuevas formas de organización social, política y económica en la antigüa Mesopotamia surgen los escribas y los funcionarios al servicio real, un nuevo tipo de especialistas encargados de dominar la creciente complejidad de la producción, la administración y el gobierno. Éstos forman una subcultura informática escritural, base de la subcultura científica operativa, es decir, un subsistema con prácticas y entornos propios de las nuevas técnicas de la información y la comunicación así como su aplicación manifiestamente operativa. Los escribas estaban liberados de los trabajos de producción material y su trabajo estaba relacionado con las técnicas simbólicas. Desarrollaron la escritura, la notación, el cálculo matemático, la geometría, la astronomía, etc. Estas técnicas sirvieron para el registro y la gestión de datos, la medición, el cálculo, y, en general, el procesamiento y la anticipación de la información. Para ello disponían de su propio entorno material, es decir, de sus propios utensilios de escritura, medición, cálculo, etc. A pesar de tener propiedades únicas, compartían algunas prácticas y entornos con otras subculturas. Este solapamiento se daba pues tanto campesinos, artesanos, sacerdotes y escribas compartían instituciones, normas y leyes.

Los escribas y sacerdotes produjeron tratados matemáticos dirigidos a sus aprendices. Estos textos estaban relacionados con prácticas y problemas metrológicos relacionados con las tareas y los contextos administrativos cotidianos así como procedimientos matemáticos independientes de tales contextos. Habían dos tipos de textos: de tablas (matemáticas, metrológicas y técnicas) y de problemas (contenían información para su resolución, excepto de la información de los textos de tablas).

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La contabilidad y el nacimiento de la escritura

La escritura apareció en forma de imágenes simplificadas (o de una parte característica) de objetos. Junto a los pictogramas estaban impresos, mediante cálamos cilíndricos, símbolos numéricos. Esto se remonta hacia el 3200/ 3100 a.C. La aparición se debe a su utilización en tablillas de arcilla para el registro y la contabilidad de los bienes del templo. Fue el resultado del desarrollo de técnicas preexistentes de registro y cálculo que habían sido estabilizadas por culturas orales. Los calculi era este sistema empleado para controlar tratos y transacciones. Esta era la nueva técnica escritural de la información y la comunicación, un procedimiento, una capacidad y una forma de hacer, basada en la escritura, que quedó estabilizada y pudo así reproducirse, enseñarse y aprenderse. Se usaban pequeñas fichas de arcilla que según tamaño y forma representaban diferentes valores. Éstas se introducían en un recipiente esférico que posteriormente se cerraba. Así, el destinatario, al romper tal recipiente podía comprobar la correspondencia de los bienes recibidos. La escritura empezó a evolucionar cuando en el 3300 se empezó a hacer marcas sobre la superficie externa de estos recipientes, lo cual acabó haciendo innecesario el sistema de fichas en el interior del recipiente. Junto a sellos de autentificación, se refinaron los signos numéricos y los pictogramas. En el 2900 a.C. los pictogramas se hicieron más complejos al combinarse entre sí formando así ideogramas. Con la utilización de un único cálamo de caña cortado en bisel apareció la escritura cuneiforme (pues imprimía sobre la arcilla fresca marcas en forma de cuña parecida a un clavo o a un ángulo más abierto según se apoyaba más o menos fuerte) la cual empezó a simplificarse, a hacerse menos figurativa y más convencional. Así, los signos dejaron de representar cosas y recibieron valores fonéticos. De esta manera, una palabra era la construcción de diferentes fonemas (que en el caso eran sílabas). Más tarde, aparecería el alfabeto.

La matemática, junto al uso de los pictogramas, fue otro modo de tecno-estabilización escritural, es decir, otro modo de asegurar la permanencia de las técnicas escriturales. Esto es porque la matemática surge como procedimientos de cálculo que se plantean a la hora de recaudar impuestos, administrar alimentos, planificar y realizar obras, producir ladrillos, medir y demarcar campos, etc. Y para todo esto es necesario estandarizar diferentes procedimientos que pudieran resolver los problemas que pudiesen surgir. La notación posicional fue empleada por los sumerios y el sistema de cálculo era el sexagesimal. Operaciones matemáticas como la multiplicación, división, la potencia, las raíces cuadras y cúbicas, eran empleadas para resolver ecuaciones determinadas. La geometría se ocupaba, sobretodo, de problemas surgidos en todas aquellas operaciones que tuviesen que determinarse superficies y volúmenes así como en la construcción (ladrillos, paredes, columnas, pirámides, etc) y la agrimensura.

Riesgos y crisis de las nuevas energías y tecnologías de la modernidad: carbón, vapor, electricidad, motor de combustión interna, energía nuclear y ordenadores

1)Ciencia Moderna

La máquina de vapor, el carbón y el vapor fueron los recursos energéticos principales de la modernidad. Los desastres mineros, es decir, los accidentes al extraer el carbón de las minas, los accidentes en el uso de las máquinas de vapor en la industria y en el transporte, etc., fueron los detonantes de importantes crisis que acompañaron tales innovaciones.

Las explosiones de las calderas, los bloqueos, incendios, etc., significaron una seria preocupación. Esta crisis se combatió con la periodicidad de las inspecciones, con la exigencia de unas licencias que garantizaran utilizar modelos seguros de calderas, con la imposición de multas cuando los accidentes se debieran a la incompetencia, la falta de mantenimiento o la manipulación negligente del aparato.

La utilización de estas energías en la industria planteó y plantea otro tipo de riesgos relacionados con la organización social. El uso de máquinas, dentro del contexto del capitalismo, promueve un nuevo tipo de trabajo en el que el individuo pierde importancia como miembro básico para el buen funcionamiento de cualquier negocio. Ahora la máquina es la que disfruta de todo privilegio. En esta situación puede ocurrir o bien que el técnico que supervisa y manipula la máquina requiera de una profunda formación especializada en la máquina (ingenieros, etc) o bien esta formación es radicalmente más sencilla.

En el primer caso, la crisis que está asociada a tal suceso son las consecuencias de la especialización, algo que no está al alcance de todos. Esto, conectado con la optimización en la gestión del estado y la mundialización, de los cuales hablaré en el siguiente punto pues es más propio de la tecnociencia, plantea la cuestión de la división de trabajo que se da más allá del nivel laboral que yo he mencionado. Es decir, se da una interdependencia entre tipos de industria y en la producción de materias primas, la cual, como veremos, es generador de grandes crisis: industrialización y desindustrialización de diferentes regiones, difícil gestión de tales sistemas económicos complejísimos y en acelerada transformación, influencia en la vida cotidiana (creación y destrucción de trabajo, bioentornos, etc).

En el segundo caso, la crisis está asociada al empleo de fuerza de trabajo abstracta. Cualquiera puede hacer ese trabajo. El individuo concreto es dramáticamente prescindible. Sólo es necesario que cualquiera quiera realizar una sencilla función a cambio de un salario. Y esto se iría agudizando, cada vez más, en el futuro. Sigue leyendo

Documental «Anima mundi»

«Por tanto, es de resaltar que: este mundo es, de hecho, un ser viviente dotado con alma e inteligencia … una entidad única y tangible que contiene, a su vez, a todos los seres vivientes de universo, los cuales por naturaleza propia estan todos interconectados.»
Platón, Timeo 29,30