Domesticación o el proceso “metamórfico” de dociliación: el experimento de Belyaev con zorros

Dmitry K. Belyaev fue un científico ruso que a finales de los años 50 decidió estudiar el proceso de la domesticación. Él pensaba que los animales domésticos habían evolucionado por un proceso simple: los humanos habían seleccionado en ellos la docilidad y habían descartado a los animales más agresivos.

Para comprobar esta  hipótesis diseñó un experimento a largo plazo con un animal que hasta entonces no había sido domesticado: el zorro (Vulpes vulpes). Compró 130 ejemplares a una granja peletera y, generación tras generación, seleccionó a aquellos zorros que eran menos agresivos con sus cuidadores.

No obstante, estos primeros animales no eran del todo salvajes, provenían de una granja, así que estaban acostumbrados a vivir en una jaula, no se dejaban tocar y reaccionaban agresivamente hacia los trabajadores del centro.

En 10 generaciones Belyaev consiguió zorros que se acercaban a sus cuidadores, les lamían, gemían reclamando atención, y se dejaban acariciar. En 35 generaciones estos zorros domésticos eran el 80% de la población de zorros del estudio.

Pero esto no es todo. No sólo consiguieron, en estas pocas generaciones, un comportamiento doméstico similar al que pueda tener un perro. Es que la biología de los zorros cambió, igual que su morfología.

Las hembras pasaron de tener un ciclo estral al año (como los lobos) a tener dos (como los perros).

Y los zorros cambiaron de aspecto. Se diversificó, además. Aparecieron individuos de otros colores, blancos, con manchas… su cola se irguió y se volvió curvada, en algunas ocasiones. Las orejas dejaron de ser tiesas, y cayeron… Todas las características físicas de los animales domésticos.

Pero Belyaev nunca seleccionó a sus zorros por su color. Ni por su forma. Ni porque se pudieran reproducir dos veces al año, en vez de solamente una. Belyaev sólo los seleccionó por su capacidad de estar tranquilos en presencia humana. El resto de los caracteressimplemente acompañaron. Fueron un efecto secundario.

De este experimento se sacan varias conclusiones importantes en cuanto a la domesticación.

La primera es que es un proceso relativamente rápido. Veinte generaciones pueden parecer muchas, pero evolutivamente hablando, es un abrir y cerrar de ojos.

La segunda es que es un proceso en una sola fase. No hace falta seleccionar para la docilidad, y luego para las orejas caídas, y luego para las manchas en la piel… no. Tan sólo con seleccionar para la docilidad, lo demás viene solito.

La tercera, es que cuando seleccionamos para un carácter, no seleccionamos para ese carácter, “limpio”. Sin darnos cuenta, seleccionamos para un montón de otras características, que van ligadas a éste carácter principal. Esto puede ser bueno, y darnos un amplio abanico de características “chulas” sobre las que podamos escoger, como diferentes colores, pero también puede ser malo. Por ejemplo, puede producir malformaciones en la mandíbula, prognatismo (cara chata, como los bulldog) o enognatismo (la mandíbula inferior más corta que la superior, frecuente en los yorkies).

Y la última es que ¡¡¡pero si son como perros!!! su conducta es muy similar, a mí me parece alucinante…

¡Y son monísimos!

Bibliografía:Belyaev, D. K. 1979. Destabilizing selection as a factor in domestication. Journal of Heredity, 70, 301 –308.

Byrne, R. W. 2005. Animal Evolution: Foxy Friends. Current biology, 15, R86–R87.
Trut, L. N. 1999. Early Canid Domestication: The Farm-Fox Experiment. American Scientist, 87, 160–169.

Fuente:
Teresa Marías

www.psicologiaveterinaria.es

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4 thoughts on “Domesticación o el proceso “metamórfico” de dociliación: el experimento de Belyaev con zorros

  1. Aleho me surgen muchas dudas. Huelo un tinte refrente a genotipos que no me encaja; cómo digiero la domesticación generación tras generación? Entendería que se tratara de una sociedad y educación cambiante… Pero en cuanto a la morfología… Indicas que al escoger una caraterística determinada (agresividad o llámalo X) conlleva otras cararerísticas concretas y/o similares y que estas pasan de generación en generación? Es decir, se podría estadísticamente diferenciar el carácter por hechos como la forma de la cola? Es decir el carácter y la morfología podrían tener una correlación estadística? (aunk me suena recordar que a través de la astrología ligabais signos o movidas de esas con incluso la cara así creo que será fácil para tí aceptar barco en cuanto al link carácter carac. Físicas) BBBaaaaaaa!!!! tío sorry xo siempre que mezclo realidad con evolución (cualquiera que sea) através de generaciones me siento como mezclando whisky y vodka toda la noche… Mi cuerpo siempre va más lento que mi cabeza y mi cabeza no es consciente de lo lenta que realmente está yendo. Supongo que será x mi desconocimiento hehehehe

  2. Max….a mí también me surgen muchas dudas….. entramos en terreno cienagoso, al menos con mis conocimientos me siento un poco torpe con el tema.

    Lo que más me impacta de este experimento es el cambio de morfología que lógicamente lleva a pensar en que hay una interrelación entre carácter y caract. físicas.

    Sería interesante la opinión de algún biólogo u otro especialista emparentado con todo esto…

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